Acompañando las estrategias propias de manejo, control del territorio y los recursos naturales

Las transformaciones socioeconómicas por las que atraviesan comunidades y territorios indígenas originario campesinos, tienden a debilitar a la agricultura tradicional, a pesar de que en el largo plazo gran parte de los jóvenes campesinos indígenas tienen como perspectiva de vida la práctica agropecuaria al interior de sus territorios, las dinámicas económicas vinculadas con la explotación de recursos naturales, deterioro de los sistemas productivos, cambio de actividad productiva y procesos de migración y multiactividad juvenil, limitan la concreción de la mencionada perspectiva.

 Sarela en congreso

Congreso Nacional de Sociología, Cochabamba

 

Recientes estudios muestran que la agricultura campesina en el país atraviesa por un proceso de marginalización estructural, situación que persistiría en el mediano plazo y no es generado solo por transformaciones agrarias, sino por la vigencia de una economía extractiva y el desarrollo de otros sectores industriales o de servicios capitalistas que absorben fuerza de trabajo del medio rural. Corrientes teóricas vinculadas a la nueva ruralidad latinoamericana plantean que en los últimos 20 años el mundo rural ha experimentado cambios radicales, debidos al modelo de desarrollo global.

 

El propósito del estudio es determinar el rol de las y los jóvenes indígenas en sus sistemas productivos tradicionales y las condiciones socioeconómicas para que este sector fluya hacia otras actividades económicas, agropecuarias, extractivas o de servicios en sus territorios o fuera de ellos. A partir de cuatro estudios de caso en territorios indígenas donde se desarrolla la actividad minera e hidrocarburífera, sumados a reflexiones participativas de grupos de contextos similares, trabajados desde el enfoque de la investigación acción participativa.

 

El análisis privilegia la perspectiva del actor, partiendo de la propia definición que hacen los actores sociales, se priorizan los puntos de vista del sujeto joven, que no es actor pasivo de su realidad; ya que tiene capacidades de procesar y analizar información, reflexionar problemáticas y plantear propuestas respecto de su realidad.

 

El trabajo de campo se desarrolló en dos regiones de Bolivia: en tierras altas se trabajó en territorios donde irrumpe la actividad minera (municipio de Machacamarca, Municipio de Tapacarí, minería cooperativizada) En el Chaco boliviano en zonas guaraníes con actividad hidrocarburífera (Capitanía zonal de Caraparí, Tarija y jóvenes del territorio indígena de Macharetí, Chuquisaca).

 

jovenes tapacari

Jóvenes analizan la realidad de los pueblos indígenas originarios en Chajuela, Tapacarí

 

Juventud rural indígena

Los estudios sobre las sociedades agrarias rurales enfatizaban en cuestiones energéticas, productivas o infraestructurales, sin tomar en cuenta la diversidad de actores en el mundo rural. La mayoría de los estudios sobre el campesinado concentran su atención en la familia como unidad de producción, consumo y reproducción. Desde la sociología rural en América Latina, se comienza a indagar sobre la juventud rural desde sus aspectos demográficos y migratorios, recientemente se identifica al joven rural como un actor importante en dinámicas que caracterizan a la nueva ruralidad latinoamericana.

 

mujeres tapacari

En taller de anáisis también participan las jóvenes en Chajuela, Tapacarí

 

Nueva ruralidad y rol de los jóvenes en diversos sistemas productivos

Respecto a la participación de las y los jóvenes en los sistemas productivos agropecuarios, en ambas regiones de estudio, la tendencia generalizada muestra que tanto niños, niñas y adolescentes campesinos e indígenas no priorizan la actividad agropecuaria. Si bien la lógica productiva de base familiar y comunitaria promueve y requiere, en sí misma, una división social del trabajo por sexo y edad en función de calendarios productivos agropecuarios, la orientación de los padres y el discurso de profesores tienden a desvalorizar el trabajo agropecuario, sumada a la promoción estatal de la importancia de la escuela.

 

“El trabajo en la tierra que se acabe en nosotros, mi persona siquiera ha estudiado hasta quinto básico. Mis hijos quiero que estudien, quiero que sean profesionales, quiero que sean mejor que mí. Yo me quedo en el campo, pero mis hijos no” (Padre de familia, comunidad de Realenga, Agosto de 2015)

 

“Ustedes tienen que salir adelante, pero tienen que salir adelante ¿cómo? estudiando, ¿no es cierto? No trabajando en las chacras, todo eso que se termine en los papás, en las mamás, ustedes tienen que salir adelante estudiando. De aquí a unos cuantos años, yo quisiera verles profesionales” (Discurso profesor U.E. Germán Buch, 2010)

 

Las posiciones desvalorizan los sistemas productivos comunitarios, que no siempre son compartidas por los jóvenes, sobre todo las mujeres, muchos y muchas de ellos manifiestan que la vida en el campo tiene ventajas relacionadas con una vida armoniosa, con el ambiente sano, con una alimentación adecuada; y plantean promover opciones de vida para los jóvenes dentro de sus territorios.

 

“Vivir en el campo tiene ventajas, respiras un aire saludable. Yo creo que los padres al decirles eso a sus hijos (que el trabajo en la tierra debe de terminarse) no hacen bien porque lo están alejando de la realidad y eso lleva a la rebeldía. Los padres deberían enseñarnos a sembrar a cosechar porque, en fin, somos de ahí no tendríamos que perder esa tradición como nuevas generaciones” (Mujer joven del Norte de Potosí, Octubre de 2015)

 

“El modelo que nos inculcan en la escuela es profesionalizarse, así nos estamos alejando de nuestra realidad para buscar el bienestar individual. Ese es el enfoque que nos dan desde la escuela: hay que terminar la escuela, bachillerato y universidad y hay que trabajar materialmente; lo cual no es bueno” (Grupo focal Conamaq, octubre de 2015)

 

La dinámica del calendario escolar y los ritmos de la escuela no siempre tienen relación con los ritmos agropecuarios y de manejo del territorio de la comunidad, por lo que en muchos casos los jóvenes y adolescentes se ven obligados a no participar en sus sistemas productivos. Los jóvenes perciben que desde el Estado no existen políticas de apoyo y promoción de los sistemas productivos familiares comunitarios. Tal situación sumada a procesos de marginalización y debilitamiento de la agricultura indígena campesina, incide en que los jóvenes no prioricen esta actividad para su futuro.

 

“En todo el municipio no hay apoyo a la producción. Se ve más obras de construcción, infraestructura. La producción es lo principal, porque, la mayoría siembra maíz, y aun así no hay apoyo” (Grupo focal Santa Rosa, septiembre de 2015)

 

Tierras altas

En Tierras Altas las familias cuyos territorios están afectados por la actividad minera cuentan con menores posibilidades materiales para el desarrollo de actividades agropecuarias. Tanto jóvenes como adultos manifiestan que la contaminación y la escasez del agua, cada vez dificultan más las posibilidades productivas. Gran parte de los jóvenes de esta zona se vinculan con actividades educativas y/o actividades laborales no agropecuarias.

 

La mayoría de los jóvenes de las comunidades de Realenga y Pacopampa tienen como actividad principal a la educación, solo colaboraban con sus padres en algunas actividades específicas, cuando el tiempo lo permite, por eso conocen superficialmente el trabajo de la tierra. Se identifica una mayor influencia de los padres para que sus hijos prioricen y se vinculen con actividades fuera de la comunidad. Cuando los niños ingresan en la escuela sus roles cambian y se funcionaliza a los ritmos y tiempos de la escuela.

 

“Nosotros estamos entre el campo y la ciudad, más que todo nos dedicamos en el estudio. Cuando tenemos libre o en fines de semana, ayudamos a nuestros padres” (Taller situación productiva del joven, Realenga, julio de 2015).

 

El deterioro de los suelos, la baja productividad, los términos de intercambio desfavorables para la producción campesina, ha generado procesos de migración, campo ciudad para muchos de los jóvenes. Los jóvenes migrantes tienen poco vínculo con su comunidad; otros jóvenes y familias de la zona optaron por la migración definitiva.

 

Por lo general la lógica productiva agropecuaria de base local está guiada por una estrategia de seguridad alimentaria, para la provisión de alimentos básicos para un periodo determinado. La estrategia juvenil para la generación de ingresos está vinculada a las actividades mineras, comercio, transporte o agricultura en zonas con mayor potencial productivo.

 

Finalmente aquellos jóvenes, cuya actividad principal está vinculada a la minería en la empresa privada que opera en la zona, tienen poco vínculo con la actividad agropecuaria, situación generada por la rigidez y formalidad en sus horarios de trabajo.

 

Chaco Boliviano

 

De manera similar adolescentes tienen como actividad priorizada la escuela. Niños y adolescentes colaboran en sistemas productivos solo en tiempos libres. En la zona de Macharetí, los jóvenes afiliados que residen en la comunidad desarrollan actividades productivas; sin embargo, a pesar de acceder a espacios territoriales asignados por la organización, tienen limitaciones para la inversión en materiales y herramientas productivas.

 

 

Existe mayor participación de jóvenes en sus sistemas productivos cuando existen iniciativas productivas sobresalientes, es el caso de la iniciativa ganadera de Yembiguazu. Gracias a la lucha del pueblo guaraní la capitanía de Macharetí el año 2007 consigue el saneamiento de Tierras Comunitarias de Origen para la APG zonal de Macharetí, por esa razón la organización accede a tierras en la llanura Chaqueña ubicadas cerca de la frontera con el Paraguay, sector de Yembiguazu.

 

“Si hubiese mayor disponibilidad de tierra como para el desarrollo de cultivos, nos gustaría tener más campo para sembrar, porque cada familia tiene animales, porque para la crianza de animales se requiere maíz. La agricultura sería uno de los primeros pasos si tendríamos realmente tierra” (Grupo focal con jóvenes de la comunidad de Layme, noviembre de 2015)

 

Finalmente, el fenómeno de la explotación y exploración de hidrocarburos, ha generado empleos temporales para la población indígena campesina en gran parte de la región del Chaco boliviano. Los jóvenes empleados en estas empresas tienen limitada participación en los sistemas productivos tradicionales indígenas.

 

Jóvenes campesinos e indígenas y sus visiones de futuro

 

El espacio rural de la comunidad campesina indígena, desde la visión de los jóvenes rurales, es caracterizado como un sitio de reducidas oportunidades para la generación de ingresos. La mayoría de los jóvenes, sobre todo mujeres, visualizan al campo como un territorio de cierta armonía entre la gente y la naturaleza, como un espacio en el que no les faltarán alimentos.

 

En comunidades cuyos territorios están deteriorados por las actividades extractivas o enfrentan demasiada presión sobre la tierra y los recursos naturales, muchos jóvenes visualizan su futuro fuera de ella. Sus proyectos de vida giran en torno a la consolidación de estudios superiores, al vínculo con actividades comerciales, de servicios o industriales en ciudades grandes o intermedias. Muchos de ellos proyectan su futuro inmediato, enganchados a actividades extractivas, como una estrategia de generación de ingresos.

 

La respuesta de los jóvenes frente al extractivismo es compleja y contradictoria, muchos expresan que gracias a la explotación de recursos naturales, se están generando recursos para el Estado y sus comunidades, aunque no se está haciendo una gestión responsable social y ambientalmente.

 

VI congreso de sociologia

Participantes en el VI Congreso Nacional de Sociología - UMSS

 

Los jóvenes identifican como potencial el control y gestión de la tierra y los recursos naturales por parte de sus organizaciones, acompañado de la promoción y fortalecimiento de actividades productivas, con activa participación de las y los jóvenes.

 

En la zona del Chaco, donde se desarrolla la producción de hidrocarburos masiva, la posición de los jóvenes tiene varias consideraciones: la mayoría de ellos están conscientes del deterioro ambiental que la actividad petrolera supone, identifican los daños causados por las empresas petroleras como irreversibles y que los recursos generados por mecanismos compensación, de parte de las empresas petroleras hacia las comunidades afectadas, son insuficientes y no compensan el daño ambiental y social generado. A pesar de ello, por la necesidad de acceder a recursos, ellos y sus comunidades tienden a aceptar el desarrollo de operaciones de exploración, explotación o transporte de hidrocarburos.

 

Los jóvenes relacionan la actividad petrolera con las posibilidades de trabajo y generación de ingresos para sus familias a corto plazo se debe aprovechar estas oportunidades. Plantean una mayor participación de los jóvenes en la toma de decisiones respecto de los RRNN porque se identifican como el presente y futuro de las comunidades. Identifican que los beneficios económicos de estas actividades solo son para el corto plazo.

 

heber sociologia

 

Expositor: Heber Araujo - CENDA

Escrito por: CENDA

Visto 800 veces Modificado por última vez en Miércoles, 13 Julio 2016 17:43
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