Acompañando las estrategias propias de manejo, control del territorio y los recursos naturales

Seguridad y Soberanía Alimentaria

CENDA / 12 de Septiembre de 2020. CENDA inició un ciclo de conversatorios sobre la importancia de los saberes ancestrales en torno a la predicción climática para la producción agrícola. La predicción del clima basado en indicadores naturales, o bioindicadores, es vital para la toma de decisiones en la agricultura familiar campesina de Bolivia, sin embargo, algunos de estos indicadores han ido perdiendo confiabilidad a raíz de las bruscas alteraciones en el comportamiento de la naturaleza que está generando el cambio climático,

CENDA / 17 de Agosto de 2020.- Las situaciones de conflicto ocurridas en el país; (octubre-noviembre 2019) y la actual pandemia por el COVID-19, ha propiciado un escenario crítico, principalmente en lo que se refiere a la salud y la alimentación; en el primer caso, los bloqueos de las carreteras han dificultado a los habitantes de las ciudades al acceso a los alimentos en suficiente cantidad y calidad, y en el segundo caso las medidas de cuarentena impuestas desde el gobierno central han hecho que incluso se cierren fronteras poniéndonos en una situación de inseguridad alimentaria.

El chuño, alimento de nuestros ancestros, es parte de la alimentación en las zonas andinas y altiplano de nuestro país y países vecinos donde tienen la tradición de elaborar este delicioso alimento.

El chuño es la deshidratación de la papa, un proceso de elaboración que considerando el ciclo agrícola en las comunidades se realiza en los meses de junio y julio, época de invierno, después de la cosecha y clasificación de la papa, donde priorizan y aseguran la alimentación de la familia para todo el año. Una parte de la producción es guardada para la semilla del año siguiente y otro por ciento de papa cosechada, para la elaboración del chuño que será también guardado para la alimentación de la familia.

Las familias agricultoras de los valles de Cochabamba, durante esta cuarentena y para hacer frente a la pandemia del coronavirus, se han dedicado a la producción de hortalizas agroecológicas en sus huertos familiares, que fueron de gran manera un apoyo para su economía y su alimentación sana.

Los huertos familiares con producción agroecológica, fortalecen e impulsan la equidad de género de las mujeres dentro de sus hogares, y aporta en la seguridad y soberanía alimentaria de sus familias en esta cuarentena frente al coronavirus.

LOS TRANSGÉNICOS Privatizan las semillas: Las grandes empresas del agronegocio (Bayer-Monsato, Syngenta, Brevant-Dow y Dupont- y Basf) buscan desde hace años modificar las leyes de semillas para aumentar sus ganancias y generar mayor dependencia de lxs agricultorxs. El marco legal impulsado por las compañías del agro y los gobiernos es UPOV 91 que, como ya mencionamos, obliga al pago de regalías cada vez que se guardan semillas, prohíbe el intercambio de variedades registradas entre agricultorxs y criminaliza las semillas campesinas.

AGROECOLOGÍA: El confinamiento decretado desde el 22/03/2020 en Bolivia, para luchar contra la pandemia del COVID 19, ha ocasionado muchas pérdidas al sector de los pequeños productores agropecuarios del país; uno de los sectores más golpeados por esta crisis son los floricultores de Cochabamba.

La agricultura urbana o periurbana es una nueva tendencia de producir vegetales en espacios pequeños de traspatios o en macetas para el autoabastecimiento de la familia, esta forma de producción está cobrando mucho interés como consecuencia de la expansión y crecimiento de las ciudades,  el incremento poblacional y la migración del campo a las ciudades.

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